Hay algo que nadie nos dice cuando entramos a la facultad: estudiar no es solo sentarse frente a los apuntes y leer hasta que se nos crucen las letras. Estudiar también es aprender a manejar los tropiezos, a lidiar con la frustración y a levantarse una y otra vez.
Porque sí, te puede pasar: rendiste, diste todo y no salió. Te quedaste mirando la nota sin entender en qué fallaste y hasta dudaste de vos misma. Pero quiero que sepas algo: un parcial no define tu capacidad, solo marca el punto desde el cual vas a crecer.
La buena noticia es que hay ciencia detrás de esto.
La psicología del aprendizaje y la neurociencia han estudiado durante años cómo recordamos mejor, qué hábitos nos ayudan a rendir y, sobre todo, qué estrategias funcionan para recuperarnos después de fallar. Y lo mejor: son simples, aplicables y no dependen de “ser buenx para estudiar”, sino de tener método.
Hoy quiero que veas este momento como una oportunidad.
No para castigarte, sino para ajustar el enfoque: desde cómo encarar los temidos multiple choice, hasta armar un ambiente de estudio que realmente te ayude a concentrarte. Porque sí: con pequeños cambios, tu próximo intento puede ser totalmente distinto.
1️⃣ Multiple choice sin miedo: cómo responderlos mejor
Los exámenes tipo multiple choice no son solo memoria: son estrategia. Y hay estudios que lo confirman:
🧠 Efecto de prueba.
Practicar con preguntas de examen mejora la retención hasta un 50 % (Roediger & Karpicke, 2006).
Tip: hacé simulacros de parciales cortos, incluso aunque te equivoques.
🔍 Atención a las trampas
Palabras como “siempre”, “nunca” o “todos” suelen ser distractores.
Según un estudio de Pashler (2013), el 70 % de los errores en multiple choice vienen de opciones absolutas.
✏️ Primero pensá, después mirá
Tapá las opciones, respondé mentalmente y recién ahí elegí. Esto activa el recall activo (Karpicke & Blunt, 2011), lo que mejora la memoria a largo plazo.
Un ambiente de estudio que te empuje, no que te frene
No necesitás un escritorio de Pinterest para estudiar bien, pero sí podés aprovechar la ciencia para armar un espacio que trabaje a tu favor:
🌞 Luz adecuada
La luz natural o cálida mejora el rendimiento cognitivo hasta un 15 % (Journal of Environmental Psychology, 2020).
🎧 Ruido bajo control
Si hay distracciones, probá white noise o música instrumental suave. Estudios de Harvard (2019) demuestran que ayuda a entrar en estado de flujo.
🕒 Estudio por bloques: usar la técnica Pomodoro extendida (50 min de estudio + 10 de pausa) aumenta la concentración sostenida (University of Illinois).
Te comparto 3 videos que te pueden ayudar:
Studying White Noise | Focus on Homework, Test Prep
Ambiente sonoro de white noise por 10 horas sin distracciones visuales, ideal para mantener el enfoque continuo. Según estudios de Harvard (2019), ayuda a entrar en estado de flujo y a bloquear sonidos molestos.
Study Music: Relaxing Instrumental Study Music
Dos horas de música instrumental suave (guitarra y piano, olas de mar incluidas), diseñada para mejorar la concentración y retención, perfecta para acompañar sesiones largas de estudio.
Study Playlist for Concentration: Instrumental Music
Una playlist variada con música instrumental sin letra, ideal para sesiones largas. Combina composiciones tipo lo‑fi, música clásica ligera y sonidos ambientales que ayudan a mantener el nivel de energía sin distracciones.
Y de yapa obvio:
No es magia. Es ciencia aplicada. Y funciona.
Y obvio como siempre para cerrar, desconectar es igual de importante, por eso te comparto 3 pelis que me encantan y te pueden ayudar a despejar un poco:
🔎 Policial: Prisoners (2013)
Un thriller atrapante con Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal que te mantiene al borde del asiento. Perfecta para cambiar de tema y meterte de lleno en otra historia.
😂 Humor: Superbad (2007)
Humor absurdo, situaciones ridículas y la dosis justa de nostalgia universitaria. Ideal para mirar con amigos y despejarte de la cursada.
🎭 Drama: La La Land (2016)
No solo es visualmente hermosa, también tiene esa mezcla de sueños, frustraciones y segundas oportunidades con la que cualquiera en sus 20 se puede identificar.
No importa cuántas veces te caíste, sino cómo te levantás. Y si esta vez no sabés por dónde empezar, respirá: siempre se puede volver a intentarlo, esta vez con más estrategia y menos autoexigencia.
💌 Si necesitás una mano, un consejo o simplemente descargarte, mis DMs están siempre abiertos. Porque nadie estudia solo, aunque a veces lo parezca.