PLANTATE.La forma en que hablás determina tu lugar.
Rendir un oral sin que te tiemble la voz. Presentar sin morirte de nervios. Hablar frente a un profe, un jurado o un cliente —y que se note que sabés. La oralidad no es un don: es método.
Un mes para llegar con un plan.
Elegís el plan según tu situación. Los dos arrancan con un diagnóstico y se arman alrededor de una fecha real que tenés por delante.
Preparación para un oral
Un mes de acompañamiento para llegar con un plan a esa fecha de examen oral, con técnicas de estudio orientadas exclusivamente a rendir oral. Trabajamos con el contenido de una materia puntual, pero las herramientas que te llevás sirven para cualquier materia que rindas de acá en adelante.
- Diagnóstico inicial: cómo hablás hoy, qué te cuesta
- Técnicas de estudio aplicadas a cómo rendís un oral
- 3 clases 1 a 1 con feedback real sobre tu propio tema
- Simulacro completo antes de tu fecha
Preparación para hablar en público
Un mes y medio de acompañamiento, con recursos que te quedan para siempre. Trabajamos postura corporal, estructura del speech, cómo armar tu soporte visual y cómo hablar frente a distintos interlocutores: clientes, jefes, tu equipo.
- Diagnóstico inicial: identificamos qué te cuesta específicamente
- 6 clases 1 a 1: postura, speech, estructura del discurso y soporte visual
- Herramientas físicas y pedagógicas que te llevás para la vida diaria
- Simulacro de tu situación real antes de la fecha
Nadie te enseñó a hablar.
Te pasaste años estudiando el contenido. Pero cuando llega el momento de decirlo —el oral, la defensa, la reunión— nadie te enseñó cómo. Y ahí se define un montón. Plantate es eso que faltaba: ordenar la cabeza, bajar los nervios y decir lo que sabés con presencia. Sin fórmulas mágicas, sin poses. Con método.